Cuando la Navidad llega después del 25: una lección de Dios en FUNDACORAZON.



30 de diciembre – Navidad en FUNDACORAZON

El 30 de diciembre se realizó la actividad de Navidad en FUNDACORAZON.
Una fecha que para muchos ya quedó atrás, porque culturalmente estamos acostumbrados a que la Navidad “termine” el 24 o el 25 de diciembre, cuando se abren los regalos y se celebran las tradiciones familiares.

Sin embargo, el tiempo —y Dios— nos recuerdan que la Navidad no está limitada por el calendario.
Este año, FUNDACORAZON vivió una Navidad distinta, profunda y llena de propósito.

Como cada año, trabajamos con amor para que nuestros niños recibieran un obsequio. Para algunos puede parecer algo pequeño o insignificante, pero para otros ese regalo representa aliento, esperanza y la certeza de que no están solos.




Muchos de estos niños, el 24 de diciembre a las 11 de la noche, no tenían nada bajo el arbolito. No tenían regalos que abrir. Y cuando se crece sin tener, muchas veces ni siquiera se siente la ausencia… porque no se espera nada.

Por eso, lo que ocurrió este día fue aún más especial.

Los niños no esperaban recibir nada en esta Navidad. Y justamente ahí está la magia del amor: cuando no esperas nada y de repente recibes algo, la alegría se multiplica. La sorpresa se convierte en sonrisa, la sonrisa en emoción, y la emoción en un recuerdo que queda grabado para siempre.

Vimos alegría verdadera.
Vimos miradas iluminadas.
Vimos manos temblando al abrir un regalo inesperado.

Y también vimos la mano de Dios obrando a través de muchas personas.

Queremos agradecer profundamente a cada voluntario, a cada padre y madre que colaboró con una comida, con ropa, con su tiempo, con su disposición y con su corazón. Nada de esto hubiera sido posible sin ustedes.

Un agradecimiento muy especial a Lucy Álvarez y a El Hospital de los Peluches, por esos hermosos regalos y ese gesto tan lleno de amor que enviaron a FUNDACORAZON.
Gracias también a Angelo Cabrera, y a cada persona que fue un eslabón importante en esta cadena de bendición. Dios usó muchas manos este año para llevar alegría a nuestros niños.

Las palabras se quedan cortas cuando uno presencia momentos como estos. Ver la emoción auténtica, el asombro y la gratitud silenciosa es algo que no se puede explicar completamente con palabras.

Y si algo queremos resaltar hoy es el trabajo inmenso de nuestras maestras y voluntarias: personas que entregan su tiempo, su organización y su energía sin esperar nada a cambio. No reciben beneficios económicos ni buscan reconocimiento. Su recompensa es el acto de dar, de ayudar y de servir.

Eso es enorme.
Eso es maravilloso.
Eso es amor en acción.

Desde FUNDACORAZON solo podemos decir:
gracias, gracias y mil veces gracias.

Seguimos trabajando.
Seguimos buscando formas de ayudar.
Seguimos creyendo que educar, acompañar y sembrar esperanza es una de las obras más hermosas que podemos hacer.

También recibimos mensajes de padres agradecidos, y créanme: esa es una de las mayores alegrías para quienes sirven desde el corazón.

Deseamos a todos un feliz año 2026.
Que la bendición de Dios esté con ustedes.
Que prosperen en todo, así como prospera su alma.
Que encuentren pasión y amor en lo que hacen.

Y que nunca olvidemos que una de las formas más sinceras de agradecer lo que tenemos es pensar en quienes no tienen y actuar con amor.

Feliz 2026.
Con gratitud,
FUNDACORAZON




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