📖Lo que he aprendido de papá.
Hoy, cuando celebramos el Día del Padre, los sentimientos pueden ser diversos. Algunos viven este día con entusiasmo, alegría y gratitud. Otros prefieren no recordarlo. Algunos simplemente lo dejan pasar como un día más.
Y está bien. Cada historia es distinta. Cada relación con papá ha marcado, de una u otra manera, nuestro camino.
Pero si algo es cierto, es que la figura paterna representa estabilidad en el hogar. El padre, desde tiempos antiguos, ha sido símbolo de autoridad, de protección, de dirección. Muchos de los patrones que seguimos en la vida fueron establecidos por nuestros padres, incluso sin que lo notáramos.
Yo soy la penúltima de cuatro hermanas. Y de mi papá aprendí, sobre todo, el valor del trabajo.
Mi papá siempre ha sido un hombre dedicado. Lo suyo ha sido trabajar sin queja, sin hacer ruido. Un trabajo hecho con humildad, con constancia… y me atrevo a decir, con gratitud.
Porque quien no se queja, agradece.
Y eso es lo que él me enseñó: que se puede trabajar con el corazón, incluso cuando nadie lo nota.
En su taller había una frase que aún recuerdo claramente:
“Si lo nacional es malo y no sirve, entonces usted está mal hecho.”
Una afirmación sencilla, pero poderosa.
Esa frase hablaba de su espíritu nacionalista, de su compromiso de pertenencia, de su firme creencia en el valor propio y en honrar nuestras raíces.
También aprendí de él la constancia, la perseverancia.
A no rendirme, a no conformarme, a continuar.
No importa lo que diga el entorno. No importan las circunstancias actuales. Mi papá repetía algo así como: "Sigue estudiando, prepárate, tú puedes ser mejor. Compite contigo misma."
Y esas frases, hoy que soy adulta, hacen eco en mi vida.
Pero si algo me marcó profundamente fue su compromiso consigo mismo.
Recuerdo cuando le detectaron colesterol alto e hipertensión. El médico fue claro: debía hacer un cambio en su alimentación.
Y lo hizo.
No por unos días.
No hasta que se sintiera mejor.
Lo hizo con tal disciplina, que hasta el día de hoy sigue cumpliendo esa dieta, sin fallar.
Ese compromiso con su salud, con su bienestar, con ser mejor cada día, me mostró que la verdadera fuerza está en la coherencia.
Porque crecer duele. Criar duele. Amar duele.
Es difícil corregir a un hijo.
Es difícil ver cuando un hijo se desvía.
Pero como decía mi papá, la vida es una elección de dificultades:
Es difícil hacer lo correcto… pero más difícil es vivir con las consecuencias de no hacerlo.
Mi padre muy pocas veces nos levantó la mano. Pero sus palabras eran firmes. A veces duras.
Y aunque de niña no siempre las entendía, hoy sé que forjaron carácter.
Gracias a esas palabras, supe que los obstáculos están, pero el mayor de todos es el que uno mismo se pone.
Hoy solo puedo dar gracias.
Gracias a Dios por la vida de mi papá.
Gracias por su ejemplo silencioso.
Gracias por llevar el apellido Quintana, por enseñarme el valor del esfuerzo, del estudio, de la fe.
Gracias por mostrarme que el compromiso comienza con uno mismo.
Gracias por ser mi papá.
💬 Y tú, ¿qué aprendiste de tu papá?
Feliz día del Padre-2025💓💓

Comentarios
Publicar un comentario