Transformando Patrones: El Reto de Diciembre SIN EXCUSAS.
Saludos "Queridos lectores,"
¿Qué esperamos alcanzar en el día a día? Cuando cada día pasa y comenzamos nuevas tareas, ¿qué es lo que realmente esperamos? A menudo deseamos resultados inmediatos: queremos dejar un mal hábito y esperamos que sea de la noche a la mañana; queremos perder peso y, después de una o dos sesiones de ejercicio, pensamos que los resultados se manifestarán de inmediato. A medida que pasan los días, a menudo dejamos atrás lo que inicialmente nos motivó. Cambiar no es fácil, especialmente cuando tenemos que luchar contra viejos patrones y creencias que residen en nuestra mente. Los pensamientos son como monstruos o hadas que nosotros mismos formamos desde que somos niños, copiando patrones de las personas cercanas a nosotros. A veces, no entendemos por qué actuamos de una manera u otra.
Cambiar viejos hábitos y patrones de pensamiento no es una tarea simple. Nuestro subconsciente está influido por experiencias y aprendizajes adquiridos desde la infancia, lo que hace que muchas de nuestras acciones y pensamientos automáticos se basen en estos patrones profundos. Sin embargo, lo positivo es que estos patrones pueden cambiarse. El autor de "Secretos de la mente millonaria", T. Harv Eker, enfatiza la importancia de reconocer y modificar nuestros "archivos de riqueza" o patrones mentales si queremos cambiar nuestra realidad financiera y personal.
Como señala T. Harv Eker: "Los pensamientos conducen a sentimientos. Los sentimientos conducen a acciones. Las acciones conducen a resultados." Es una cadena que debemos romper para crear nuevos eslabones. No es una tarea sencilla, pero sí es posible, y comienza con la observación. Observa lo que sale de tu boca: si eres una persona quejumbrosa, cambia eso. ¿Te gusta criticar o culpar a los demás de tus resultados? No se trata de culparte a ti misma o de sentir vergüenza, sino de conocerte mejor. Muchas veces vivimos la vida sin saber realmente quiénes somos.
Por mi parte, sigo descubriendo límites que yo misma me he impuesto. He aprendido a escucharme y he identificado palabras en mi boca, como “la venta no es lo mío”, “no tengo oído”, “no tengo tiempo”, entre otras.
Propongo un reto: “Diciembre SIN EXCUSAS”. Sé que es el último mes del año, pero es mejor terminar intentando a seguir postergando. Comencemos nuestra lista de excusas que nos hemos dado. Anotemos todo, por más ‘locas’ que parezcan. Recuerda que es un paso a la vez, pero sin pausa.
Para cambiar patrones y hábitos, es útil establecer metas pequeñas y alcanzables, practicar la auto-reflexión de manera regular, buscar apoyo en la literatura y entre personas que nos inspiren, y tener paciencia y perseverancia con nosotros mismos. Aunque el cambio no suele ser instantáneo, con esfuerzo constante, definitivamente es alcanzable.
Comentarios
Publicar un comentario