"Superando el Positivismo Destructivo: Reflexiones sobre Mark Manson y Bukowski"
Mi lectura para lo que resta del mes de julio es “El sutil arte de que te importe un carajo” de Mark Manson. Mientras avanzo en la lectura, he encontrado el primer capítulo bastante controversial.
Hasta hace poco, me encontraba intentando ser la mejor y ser reconocida por mis padres, hermanos y todo cuanto me rodeaba. Me frustraba cuando recibía algún tipo de crítica y trataba de complacer a los demás, llenando mi mente de pensamientos positivos en un intento por encubrir los negativos. Caí en el positivismo destructivo, que niega la realidad y se vuelve asfixiante. En la búsqueda de la autorrealización, me di cuenta de que no se trata de compararme con los demás ni de competir con nadie. Se basa en el aprendizaje personal y en valorar tanto las victorias como las derrotas, sabiendo que en todo momento estamos aprendiendo.
Cuando leo historias tan crudas como la de Charles Bukowski, un alcohólico, adicto y malhumorado hombre que, según él, no le interesaba lo que la sociedad pensara de él, trabajando como cartero y su epitafio decía “No lo intentes”, me cuestiono muchas cosas sobre esto. ¿Qué opinas de ese epitafio? ¿Qué significa para ti intentar? ¿Significa cumplir las expectativas de alguien más? ¿Ser tan exitoso como alguien más?
A menudo, tendemos a caer en comparaciones que nos dañan. Nos preguntamos por qué alguien gana más que nosotros trabajando menos, o por qué alguien es más bonito o más guapo. Por eso creo que “No lo intentes” tiene un significado más profundo. ¿Qué estás intentando y por qué lo estás intentando?
¿Has pensado en lo que escribirías si escribieras un libro? ¿A quién se lo dedicarías? ¿O simplemente pondrías, como Charles Bukowski en su primer libro, “No está dedicado a nadie”? ¿Qué te gustaría que dijera tu epitafio? Porque lo único seguro en esta vida es que todos moriremos, lo queramos creer o no.
Sabes, pienso que todos, absolutamente todos, tenemos motivos para agradecer. Creo firmemente que no estamos aquí en la tierra por casualidad, que Dios nos brinda esta oportunidad porque Él nos da un propósito. Tal vez en este momento no lo vemos a nuestro alrededor y nos sentimos desorientados. Nos metemos en redes sociales y vemos lo felices que simulan ser los demás, nos bombardea la publicidad y nos llena de ansiedad por lo que queremos y lo que esperamos. Pero con lo que tenemos actualmente, podemos agradecer. Incluso Charles Bukowski podía agradecer que al menos tenía un trabajo que le permitía satisfacer sus vicios.
Estoy segura de que si miras a tu alrededor, te darás cuenta de que tienes motivos para agradecer. No se trata de ocultar las faltas o los problemas, ni de conformarse, sino de saber que sí podemos agradecer. Como señala Og Mandino: no imites a nadie porque siempre te quedarás corto; solo sé tú mismo.
Agradece hoy por cada cosa que tienes puede parecer mínima pero no careces de ella, siembra agradecimiento cosecha paz.
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