De la Teoría a la Práctica: Aplicando los 17 Principios del Éxito en tu Vida (Parte 5)
El Entusiasmo y la Autodisciplina: Claves para el Éxito
El entusiasmo es una exaltación y fogosidad del ánimo, una excitación positiva generada por algo que admiramos o que nos cautiva. Es un estado emocional que se caracteriza por una energía y motivación elevadas, siendo una chispa que enciende nuestro motor interno. Las personas entusiastas suelen ser vistas como el "alma de la fiesta", irradiando alegría y vitalidad.
En el camino de los 17 principios del éxito, encontramos el “entusiasmo” en el octavo lugar. Para llevar a cabo cualquier meta, es necesario la chispa del entusiasmo, esa energía que nos impulsa a comenzar. Has escuchado la frase “el inicio siempre es lo más difícil”, pues con el entusiasmo podemos superar ese momento de dificultad. Cuando estamos entusiasmados, las horas de sueño no nos afectan, y las ideas sobre lo que estamos trabajando van y vienen constantemente. Napoleon Hill habla de un entusiasmo canalizado, que puede ser la guía en nuestro camino. Sabemos que el entusiasmo puede fluctuar, pero si lo aprovechamos al máximo, puede ser una guía constante hacia nuestros objetivos.
Cómo Aplicar el Entusiasmo en la Vida Diaria
Para aplicar el entusiasmo en tu vida diaria, primero, encuentra tu pasión. Identifica aquello que realmente te apasiona, ya que cuando trabajas o te involucras en actividades que amas, el entusiasmo surge de manera natural. Podrías preguntarme, y ¿como se que me apasiona?, creo que esto es algo que solo sabe haciendo, si te pasa como a mi que fue criada con las palabras de mi papa “no es hacer lo que uno quiere, sino, querer lo que uno hace” tal vez piense es que a mi me gusta todo, bueno dejame decirte que eso es falso, tu pasión es lo que te quita el sueño, es lo que le gana al cansancio de un dia largo de trabajo, es lo que está constantemente en tu mente, pienso que hay momentos en que nuestra pasión se ve retrasada porque escuchamos todas las voces del exterior y el monstruo del miedo crece tanto que ya nuestra pasión se desvanece. Y mucha veces permitimos que ese monstruo de a luz la apatía, y somos apáticos con nosotros mismos que ya nuestra metas y sueños los sepultamos y nos justificamos,con frases como, es que soy muy viejo, es que no tengo dinero, es que estoy enfermo, es que no se y asi miles de excusas, es por ello que toca examinar a profundamente que es lo que te gustaba hacer, que por comentarios de otra personas dejaste de hacer, toma nota de esas cosas que es lo que siente cuando las haces, sientes en tu interior que no puedes, o que no lo haces bien esos pensamientos son los que debemos de llevar cautivos y sustituir por nuevos empieza con un pensamiento fijo y cada vez que te encuentres delante de este monstruo apartalo con tu mantra.
Rodéate de personas positivas, ya que la energía es contagiosa y pasar tiempo con personas entusiastas y optimistas puede elevar tu propio ánimo y mantenerte motivado.
Establecer metas claras es fundamental. Tener objetivos claros y alcanzables te proporciona un sentido de propósito y dirección. Cada pequeño logro alimenta tu entusiasmo para seguir adelante. Mantén una actitud positiva, cultivando el hábito de ver el lado bueno de las cosas. Una actitud positiva te ayuda a enfrentar los desafíos con una perspectiva constructiva.
Aprender y crecer continuamente también alimenta el entusiasmo. Mantén una mente abierta y dispuesta a aprender, ya que el crecimiento personal y profesional es una fuente constante de entusiasmo. Practica el agradecimiento, siendo agradecido por lo que tienes y por las experiencias que vives, lo cual puede aumentar tu nivel de satisfacción y, por ende, tu entusiasmo.
Cuidar tu bienestar físico es crucial. Un cuerpo saludable contribuye a una mente sana; el ejercicio regular, una buena alimentación y un descanso adecuado son fundamentales para mantener altos niveles de energía y entusiasmo. Finalmente, utiliza la visualización para imaginar tus metas alcanzadas. Este ejercicio mental puede generar una excitación positiva y fortalecer tu determinación.
Y para lograr dominar este octavo principio acudimos al noveno principio la autodisciplina, la cual es la capacidad de controlarse a uno mismo, de manejar las propias acciones, emociones y pensamientos de manera que se alineen con los objetivos y valores personales. Es la habilidad de hacer lo que se debe hacer, incluso cuando no se quiere hacerlo. La autodisciplina implica perseverancia, resistencia a la tentación y la habilidad de posponer la gratificación inmediata para obtener beneficios a largo plazo.
Te comento que en mi libro del mes de mayo “La Actitud Mental Positiva (AMP)” de Napoleon Hill y W Stone, lei sobre las 13 virtudes que Benjamin Franlin asumió cuando tenía aproximadamente 20 años poner en práctica para la cual se hizo una lista control, para la semana, y cito
“Hice un librito en el que le dedicaba una página a cada una de las virtudes. Raye cada página con tinta roja para formar siete columnas, una por cada día de la semana, marcando cada columna con trece líneas rojas, marcando el comienzo de cada línea con las inicial de cada una de las virtudes, para poder hacer en cada línea y en cada columna una pequeña señal negra correspondiente a la falta que, en el transcurso del examen cotidiano, descubriera haber cometido aquel dia en relacion con alguna virtud”
Este método de observación es excelente. El primer paso sería preguntarnos cuáles son las virtudes que queremos desarrollar en nuestra vida. Profundiza en el conocimiento de estas virtudes, verifica ejemplos de cómo aplicarlas y lleva un control estricto de esta virtud, iniciando con una a la vez.
Les dejo las 13 virtudes de Benjamin Franklin para alcanzar el éxito, para trabajar semanalmente.
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