De la Teoría a la Práctica: Aplicando los 17 Principios del Éxito en tu Vida (Parte 2)
Espero que te haya ido bien escribiendo tus objetivos y que hayas podido aclarar tu mente al respecto. Recordando que somos mente, cuerpo y espíritu, me viene a la mente un versículo de la Biblia:
"Y Jesús crecía en sabiduría, en estatura, y en gracia para con Dios y los hombres." - Lucas 2:52
Este versículo refleja las áreas que debemos considerar para nuestro propósito de vida. Crecer en sabiduría implica adquirir conocimiento especializado; nuestras metas no deben alejarse del crecimiento personal. En estatura, el cuidado de nuestro cuerpo debe ser parte de nuestro objetivo de vida, mediante una alimentación saludable, ejercicio y meditación. Estas son claves para el bienestar físico. Nuestro espíritu solo se sentirá completo a medida que nuestra relación con nuestro creador crezca. La fe nos dará la fuerza que necesitamos para avanzar en momentos de adversidad. Por último, con los hombres, se refiere a nuestras relaciones: con nuestra familia, amigos y comunidad.
Personas como Viktor Emil Frankl (1905-1997), un psiquiatra austriaco y sobreviviente del Holocausto nos recuerdan la importancia de establecer objetivos, sin importar cuales son nuestras condiciones actuales.
La vida de Viktor, marcada por la experiencia del Holocausto, nos enseña una lección fundamental: incluso en los momentos más oscuros y desesperados, el ser humano puede encontrar sentido y propósito. Para Frankl, la clave radica en tener objetivos claros y significativos. Durante su internamiento en campos de concentración, donde enfrentó inimaginables sufrimientos y pérdidas, mantuvo viva su voluntad de vivir al aferrarse a la convicción de que su vida aún tenía un propósito.
En su obra "El hombre en busca de sentido", Frankl describe cómo aquellos que lograban sobrevivir a las condiciones inhumanas de los campos de concentración eran aquellos que mantenían metas y objetivos claros en sus mentes. Estos objetivos podían ser tan simples como reunirse con seres queridos, completar un proyecto personal o contribuir de alguna manera a la sociedad. Pero lo crucial era que estos objetivos les proporcionaban un sentido de dirección y un motivo para seguir adelante, incluso en medio del sufrimiento extremo.
La experiencia de Frankl nos recuerda que tener objetivos en la vida no solo es importante, sino también esencial para nuestra supervivencia emocional y psicológica. Los objetivos nos brindan un sentido de propósito, nos ayudan a mantener la esperanza en tiempos difíciles y nos dan la motivación necesaria para superar obstáculos y desafíos. Nos muestran que, independientemente de las circunstancias externas, siempre tenemos la capacidad de elegir nuestra actitud frente a la vida y buscar significado en nuestras acciones y experiencias.
Te animo a que leas y releas tus objetivos hasta que te suenen, y si es necesario agregar o quitar algo, hazlo. Una vez los tengas escritos, vamos a comprometernos a leerlos todas las noches. Esto nos permitirá internalizar nuestras metas para poder idear un plan estratégico.
El siguiente principio es la "Alianza Poderosa". Cuando era niña, mi mamá tenía una frase que nos repetía con frecuencia: “Dime con quién andas y te diré quién eres”. Esta frase es muy cierta, ya que es de suma importancia rodearnos de las personas adecuadas. Limpia tu ambiente de personas tóxicas, elimina la queja del día a día y únete a personas que te sumen. No hay nada más gratificante que compartir los temas que te agradan con amigos que compartan tu deseo de crecer.
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